Cultura y simulacro

2017

Málaga-Guernica 951 aborda el crimen de la carretera Málaga-Almería en 1937. Sala Robert Harvey del CEIP La Candelaria, Benagalbón (Málaga).
Proyecto en colaboración con el profesorado y el alumnado del CEIP La Candelaria.

Málaga y Guernica distan físicamente entre sí alrededor de 951 kilómetros. Mentalmente, en el imaginario del mundo entero, la distancia entre las evocaciones que estos nombres suscitan —un destino turístico y el escenario de un abominable crimen— es muchísimo mayor.

En 2017 se cumplen 80 años del bombardeo de Guernica durante la Guerra Civil. También de la caída de Málaga y de “la desbandá”, el éxodo masivo de la población, perseguida por las fuerzas del ejército rebelde y bajo el fuego de la aviación y los buques de guerra.

El crimen de la carretera Málaga-Almería —como tituló su texto de denuncia el médico voluntario de las Brigadas Internacionales Norman Bethune, testigo de aquella atrocidad— sólo ha empezado a ser noticia y divulgado en fechas recientes, limitándose en gran parte al ámbito geográfico más próximo y a los círculos de personas interesadas.

La barbarie cometida en Guernica, sin embargo, es conocida mundialmente. A ello ha contribuido de modo decisivo la existencia del mural homónimo realizado por Picasso aquel mismo año, 1937, un cuadro que el tiempo ha convertido en símbolo universal contra la violencia de la guerra.

A partir de este hecho, este proyecto se propone como una reflexión en torno al modo en que las imágenes —sean ficticias o se presenten como documentación de la realidad— constituyen un sustento fundamental de las ideas que tenemos acerca de cualquier cosa; en este caso, de la guerra, entendida como la heroica hazaña que tiende a idealizar la historia de gestas y batallas, o como la traumática experiencia que marca la memoria de sus víctimas, para quienes la guerra no significa sino desgracia, hambre, frio, miedo…

Este aniversario nos atrapa de nuevo ante ciudades arrasadas por la guerra; ante las carreteras heladas atestadas de personas en busca de refugio, y las fronteras cerradas a la solidaridad a la que, en cualquier lugar, en todo momento y bajo cualquier circunstancia, un ser humano que sufre tiene derecho de parte de sus semejantes.