CNQSTDRS

2021

Inserciones en el espacio público
En colaboración con Rogelio López Cuenca para Cáceres Abierto 2021

Intervención basada en un proceso previo de investigación contextual, en relación a las diferentes acepciones del término “conquista” y los valores asociados a ellas. El proyecto se formaliza en dos niveles complementarios dentro de los canales habituales de distribución publicitaria de la ciudad.

Vídeo: varias piezas específicas se infiltran entre los anuncios de una de las principales pantallas de publicidad situada a pie de calle en el centro de Cáceres. La palabra ilegible que da título al proyecto aparece de forma gradual, bajo la cual, una ilustración de estética colonial y su carga patriarcal aparece sobre floridos fondos tropicales propios de la típica camisa hawaiana del turista tipo, empleada ya en otros proyectos del colectivo. Un tempo pausado y con mayor duración que el resto de anuncios con los que comparte canal, contrastan con la velocidad de las otras piezas de la pantalla.

Periódico: distribución gratuita de una publicación que contiene y amplía las investigaciones llevadas a cabo por sus autores y difundida por dicha pantalla promocional. Desde la leyenda de la conquista de Cáceres hasta los mitos y lugares comunes acerca del des(en)cubrimiento de América y la (re)conquista, entrelazados con imágenes de distintos rincones reconocibles de la ciudad, conforman esta edición en formato periódico, accesible tanto en la Sala de Arte el Brocense, como en los diferentes dispensadores repartidos por la ciudad.

Ubicaciones:
Pantalla publicitaria del Parque Gloria Fuertes, Avenida de España
Dispensadores de periódicos en varios puntos de la ciudad y en la Sala de Arte El Brocense

Como un libro abierto, esto es, con total precisión y claridad, la ciudad revela su condición. Desde el trazado de sus avenidas a su división en barrios altos y bajos, sus zonas cotizadas, codiciadas, y aquellas desdeñadas, despreciables. Sus hijos más preclaros, sus prohombres, son por norma ensalzados dando su nombre a territorios, zonas, barrios, o mediante monumentos erigidos en los más destacados enclaves. Pero la historia que estos narran no dice tanto acerca de esos héroes o de sus hazañas como de quienes en su momento los dedicaron en honor a su memoria.

 Lo mismo que los nombres del callejero, las estatuas escriben ese libro colectivo donde las élites buscan encastrarse en un épico continuum, como herederos de todos los vencedores a lo largo de la historia (Walter Benjamin, Tesis de filosofía de la Historia, 1940), imaginado según el retrato que de sí mismas aspiran a ofrecer.

 La meticulosa construcción de esa idealizada imagen –precisamente debido a su obsesión por evitarlo– dibuja, sin quererlo, su negativo a través de todo lo que ha excluido: de modo muy notable, la anonimización masiva de las mujeres –quizá el más evidente entre otros colectivos

igualmente inferiorizados y subalternizados– da lugar a una sucesión de lapsus y deslices que, inevitablemente, revela aquella cara que, en vano, tanto se esfuerza en camuflar.