Las Islas

2019

Instalación multimedia

En colaboración con Rogelio López Cuenca
Maniquíes, camisas, vídeo digital y 3 canales de vídeo sincrónicos (color, sonido, 50´). Audio: Río Sánchez y Mariano Ibáñez.
Producida por Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

Mientras estaba en la barca, hice cautiva a una hermosísima mujer caribe, que el susodicho Almirante me regaló, y después que la hube llevado a mi camarote, y estando ella desnuda según es su costumbre, sentí deseos de holgar con ella. Quise cumplir mi deseo pero ella no lo consintió y me dio tal trato con sus uñas que hubiera preferido no haber empezado nunca. Pero al ver esto (y para contártelo todo hasta el final), tomé una cuerda y le di de azotes, después de los cuales echó grandes gritos, tales que no hubieras podido creer tus oídos. Finalmente llegamos a estar tan de acuerdo que puedo decirte que parecía haber sido criada en una escuela de putas.

«Carta de Michele de Cuneo» [28 de octubre de 1495]

En la industria turística contemporánea late la aspiración a la consumación de una doble fantasía colonial: la del descubrimiento y la de la libertad total, sin freno, el poder absoluto –el todo incluido–sobre bienes y vidas, sobre los cuerpos y las tierras vírgenes.

Recurrimos al que podría ser considerado como uniforme del ejército turístico. No el de las diferentes ropas que distinguen al personal de servicio –ujieres, policías, camareros, doncellas, cocineros– sino el que identifica al ocioso por antonomasia: la camisa hawaiana, la Aloha Shirt, como símbolo turístico, insertando en el exuberante fondo floral característico de su estampado escenas recuperadas de las representaciones tradicionales del “encuentro” entre Colón y América, entre el Norte y el Sur, Occidente y Oriente (que aparece como indígena, con frecuencia postrada a sus pies) y siempre subrayando la diferencia de ropajes y actitudes: desnudo versus vestido, erguido versus yacente o arrodillado, enarbolando signos (nacionales: banderas; o utensilios científicos) que remarquen la incuestionable relación de sometimiento del Otro, con frecuencia mujeres, ante el europeo, siempre un varón.